
El edificio nace como una reinterpretación contemporánea de la vivienda urbana entre medianeras, buscando llevar luz, vegetación y amplitud a una calle típica de ciudad.
El proyecto utiliza una composición limpia y vertical, donde balcones, jardineras y grandes ventanas rompen la rigidez del entorno urbano y generan una fachada más cálida y habitable.
La combinación de concreto claro, madera y elementos negros metálicos crea un equilibrio entre modernidad y calidez, mientras que la vegetación integrada aporta vida y suaviza la relación con la calle.
Cada nivel se abre hacia el exterior mediante terrazas y balcones que permiten que la vivienda respire dentro de un contexto urbano denso.
La arquitectura busca transmitir una sensación de orden, elegancia y confort contemporáneo, demostrando que incluso en lotes urbanos compactos es posible crear espacios llenos de luz, naturaleza y tranquilidad.
