
El concepto arquitectónico nace de la abstracción de libros abiertos colocados invertidos, reinterpretando su geometría, ritmo y significado dentro del espacio habitable.
La vivienda toma como inspiración la imagen de páginas desplegadas que generan pliegues, vacíos y direcciones, transformando un elemento ligado al conocimiento jurídico en una composición arquitectónica contemporánea.
La casa representa la esencia del notariado: orden, precisión, memoria y permanencia. Así como un libro resguarda historias y verdades, la arquitectura busca contener la vida cotidiana dentro de espacios sobrios, elegantes y cuidadosamente estructurados.
Las cubiertas, volúmenes y líneas del proyecto evocan el gesto de hojas abiertas al viento, creando una sensación de movimiento ligero dentro de una arquitectura sólida y atemporal. La luz natural ingresa como si recorriera las páginas de un libro, generando contrastes, profundidad y una atmósfera silenciosa e intelectual.
Más que una referencia literal, el concepto traduce el simbolismo del libro en arquitectura: conocimiento convertido en espacio.
